El Túnel

Akira Kurosawa

Acaba de terminar la guerra. Un oficial japonés vuelve a Japón. Está con su uniforme puesto todavía. Es invierno, hace mucho frío, y está a punto de entrar en un túnel que atraviesa una montaña. El túnel está absolutamente oscuro, como una gota de tinta. No se ve nada.

De repente, se oye un aullido en el túnel. Y del enorme túnel sale un perro. Es un perro de los que usaban los japoneses en el combate, un akita. Aparece ataviado con sus arneses de combate; cosa imposible dado que están en Japón y ya la guerra ha terminado. No tiene sentido.

El perro gruña al soldado lleno de odio. El soldado trata de bordear al perro para seguir, intentando evitar que lo muerda, y logra avanzar a través de la oscuridad del túnel.

El soldado va caminando a paso firme, muy despacio, a través de la más absoluta oscuridad. De repente, aparece otro soldado con su fusil, uniforme de combate y casco de acero.